[Crónica] Salida de invierno a Arenys de Mar

El pasado sábado 12 de marzo el Grupo de Exploraciones del Entorno Sonoro (Iago, Pedro y en el destino nos encontramos con Gerard) nos habíamos propuesto hacer una visita a Arenys de Mar con la intención de capturar (con el oído, con la grabadora o ambas cosas al mismo tiempo) algunos de los sonidos y de los paisajes sonoros característicos que se pueden escuchar en esta localidad de la costa del Maresme, un sábado de este suave invierno que hemos pasado. Hasta allí fuimos desde Barcelona en tren y, aunque no subimos en la misma estación, nos encontramos en el vagón y pudimos charlar un buen rato de todo lo relacionado con la escucha, los sonidos, el paisaje sonoro, dudas técnicas, posibles destinos, formas de mejorar las convocatorias, otras actividades a desarrollar, otro poco del plan del día… al final, un poco de todo.

Del tren a la N-II

Enredados en la conversación se nos pasó la hora, aproximadamente, que dura el trayecto y casi sin darme cuenta nos vimos en la estación de Arenys, donde habíamos quedado con Gerard, el tercer componente de la expedición. Una vez fuera del recinto de la estación nos sentamos en un murillo que hay frente al semáforo de la carretera (la N-II) que recorre todo el litoral, lo que aproveché para montar el equipo y hacer una primera grabación desde ese punto.

Mientras grabábamos llegó Gerard y, una vez finalizada la grabación tras el saludo, nos dirigimos hacia el final de la rambla con la intención de hacer un pequeño plan de la jornada. Mientras hablábamos de las posibilidades que había, Iago optó por lanzarse a grabar entre las paradas del mercado ambulante que se monta cada sábado en este tramos final de la rambla.

Una visita al mercado

Cuando vimos que no andaba en las inmediaciones, optamos por acercarnos al mercado antes de volver al punto de separación.

20160312_MERCAT

En busca de las campanas

Cuando salimos del mercado optamos por bajar rápidamente al inicio de la rambla para ver si Iago estaba por allí. Tras unos minutos decidimos subir nuevamente hacia el mercado, pero esta vez cruzamos la rambla para adentrarnos por los alrededores de la iglesia para tratar de captar las campanadas desde un punto que tuviésemos una toma nítida, sin obstáculos.

20160312_CAMPANASBuscando un lugar que reuniese esas característica fuimos a terminar en la calle Sant Josep donde encontramos un rincón bastante tranquilo desde donde teníamos una buena posición para grabar los toques con los que la campana va marcando las horas (cuatro cuartos y once campanadas).

Rambla abajo

Una vez concluida la grabación, volvimos, pasando por un curioso pasillo o pasaje cerrado que va desde la calle de la iglesia hasta la rambla con algún comercio.

20160312_PASEOORIGEN20160312_PASEOSFINALAl llegar al otro lado crucé la carretera y me dispuse a bajar por la orilla norte de la rambla por donde la gente camina entre las paradas del mercado ambulante los clientes y quienes aprovechan para simplemente dar una vuelta, hasta llegar a la playa. Para eso hay que pasar por el paso subterráneo que evita cruzar tanto la N-II como las vías del tren. No vi a Iago, así que opté por volver al mercado.

 

Después de un breve almuerzo, nos encaminamos hacia la colina que encauza la rambla en su orilla norte. Subimos por la calle de l’Olivar hasta Sant Zenon y hasta Habdel Pla del Frares. Allí, en el mirador que hay, una brisa suave pero notable y el fino rumor, contrastaba con la amplia vista desde la que se puede seguir la trama urbana y algunos de los edificios significativos que sobresalen del entramado de casas. Seguimos por Habdel Pla del Frares y bajamos hacia el Rial de Pau Costa y hasta llegar a la Plaça Lloveras, frente a la entrada del puerto. Allí paramos un buen rato para descansar y  hablar de cosas como la síntesis digital, el grano y la masa de un sonido, la resolución de la señal digital, de música hecha con sonidos grabados del entorno…

Paisaje desde el puerto

La última etapa de la jornada era el puerto al que entramos por el acceso sur hasta acercarnos a los amarres. Allí, el repiqueteo de los mástiles y los cabos, la presencia de las aves que escudriñaban la superficie del agua, tanto desde el cielo como desde el propio mar, los estrujamientos de los cabos que sujetan las barcas a los amarres con el rumor de los vehículos que circulaban por la N-II y el paso del tren; nos pareció un paisaje sonoro que reunía muchos de los elementos que definen este lugar.

20160312_PORT

Con la sensación de haber vivido un momento único e irrepetible (que ni la grabación ni la memoria pueden repetir del todo), guardé el equipo y dimos por concluida la salida. Gerard me acompañó hasta la estación del tren pensando que estaría próximo el siguiente tren. Y así fue. Mientras me acercaba a la estación, el tren ralentizaba su marcha antes de su estacionamiento total, lo que me hizo dudar de si llegaría a tiempo para subir… Cuando subí al tren fue cuando se desvaneció la duda. Una vez sentado pensé en la posibilidad de que Iago pudiese haber subido en el mismo tren, pero me pareció tan poco probable que opté por quedarme en mi asiento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada el 11 abril, 2016 por en Sin categoría.
A %d blogueros les gusta esto: